
Tu vivienda entera, de principio a fin, con un solo interlocutor.
Una reforma integral es el proyecto más grande que la mayoría de la gente aborda en su vivienda: se toca la distribución, las instalaciones, los baños, la cocina, los suelos y la pintura a la vez. Lo que suele salir mal no es la obra en sí, sino la coordinación entre gremios. Nosotros nos encargamos de todo el conjunto y usted trata con una sola persona de principio a fin.
Para un piso de entre 80 y 100 m², lo normal son de 8 a 12 semanas de obra, contando desde el primer día de demolición hasta la limpieza final. Los plazos se alargan cuando aparecen imprevistos estructurales o cuando el cliente cambia decisiones a mitad de obra: por eso cerramos materiales y acabados antes de empezar.
En una reforma integral, no es aconsejable. Se queda sin agua, sin baño operativo y con polvo en toda la vivienda durante semanas. Si la obra es por fases (por ejemplo, primero la zona de noche y luego la de día) sí es posible, aunque el plazo total aumenta.
Sí. Tramitamos la declaración responsable o la licencia de obra menor en el ayuntamiento correspondiente. Si la reforma afecta a elementos estructurales o a la fachada, hace falta proyecto técnico y visado, y le indicamos desde el principio si es su caso.