
Instalaciones nuevas, cambio de cuadro eléctrico y reparación de averías.
En viviendas construidas antes de los años ochenta, las instalaciones suelen ser el problema real que hay detrás de una reforma: tuberías de plomo o hierro, cuadros sin diferencial, secciones de cable insuficientes para los electrodomésticos actuales. Renovarlas no se ve al terminar la obra, pero es lo que evita averías y riesgos.
No siempre. Si el cuadro es moderno y el cableado tiene sección suficiente, basta con ampliar circuitos concretos. Si aún hay cables de aluminio, enchufes sin toma de tierra o un cuadro de fusibles, la renovación completa es lo sensato.
Sí. Atendemos fugas, atascos, cambios de termo y averías eléctricas puntuales, aunque no haya una obra de por medio.
Sí, cuando la instalación se renueva y cumple los requisitos, se emite el certificado correspondiente.